El Real Madrid tiene un largo camino por delante

  • 10 diciembre, 2016

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Esta temporada el Real Madrid está dándole muchas satisfacciones a sus seguidores. Las victorias no paran y las cifras de goles están siendo altas. Aunque el equipo se ha encontrado con limitaciones de fichajes, al final lo que ha ocurrido es que Zinedine Zidane ha conseguido sacar provecho a un conjunto que está brillando de forma excelente. Con su trabajo y el de los propios jugadores todo parece posible. Pero lo que no se puede negar es que el equipo todavía tiene un largo camino por delante si quiere cumplir las expectativas de los fans.

 

La Champions está en el horizonte

 

Uno de los principales objetivos del Real Madrid es ganar la Champions League. La Liga de Campeones siempre es una de las metas más destacadas del conjunto, que más allá de reforzar su presencia en la liga española lo que quiere es dejar huella en suelo internacional. Por eso cada partido que afrontan en el extranjero lo inician como si fuera una gran final, un momento en el que demostrarle al mundo que ellos son uno de los mejores equipos del planeta. La Champions de este año va a ser un hueso duro de roer. El primer obstáculo con el que se encuentran los blancos es que hay rivales en su camino que van a ser muy complicados. De nuestra liga tenemos al Fútbol Club Barcelona y al Atlético de Madrid, que también quieren destacar en su carrera internacional. Y de otros países no hay que perderle la pista al Bayern de Múnich, conjunto que cada vez está mejorando más.

 

Otro problema, más allá de los rivales que les esperan, es que la Champions tiene una maldición que de momento nadie ha conseguido superar. Se trata de una situación clara: nadie ha ganado la competición dos veces consecutivas. No debería ser tan difícil ¿no? Pues nadie lo ha logrado. Normalmente ocurre que en competiciones internacionales las selecciones tienen que esperar demasiados años para volver a competir y en ese periodo de tiempo hay muchos cambios en los grupos de jugadores. Estos cambios en las plantillas y que otras selecciones también se refuerzan provocan que sea difícil que una misma selección gane dos veces seguidas. Y aún así, ocurre. Pero en la Champions, donde la competición se realiza año tras año, debería ser una cuestión más simple. Al fin y al cabo, si el Real Madrid tiene una plantilla espectacular un año después seguro que los jugadores están manteniendo el nivel (salvo por lesiones o aspectos similares).

 

Las estadísticas son claras

 

¿Qué ha ocurrido en los últimos 24 años? En ese periodo de tiempo las victorias de la Champions se han repartido entre doce equipos distintos. No son tantos en realidad (lo que es bastante curioso, dicho de otra forma). De estos 12 equipos el Real Madrid es el que más veces ha ganado la competición y lo ha hecho en cinco ocasiones. El Fútbol Club Barcelona ha ganado la competición en cuatro ocasiones, mientras que el Milán se la ha llevado en tres. Un grupo formado por Bayern de Múnich, Manchester United y Juventus ha sido el ganador en dos ocasiones. Por último, en la victoria única se encuentran Oporto, Borussia Dortmund, Liverpool, Marsella, Ajax e Inter de Milán. Estos lógicamente no han tenido oportunidad de hacer doblete, pero los demás sí que podrían haberlo conseguido. Ninguno lo ha logrado, ni siquiera el Real Madrid que ya lleva cinco Champions en su repertorio. Eso no significa que no se hayan dado ocasiones. Por ejemplo, en el año 2008 el Manchester United estuvo a puntito de lograrlo. Se encontró en la final con el Barcelona y la historia no les convirtió en los primeros en romper la maldición. Este año es posible que sea el Real Madrid el que lo logre. Ese es un gran reto que podrían lograr.

 

Pero tengamos en cuenta una sola cosa: este Real Madrid tiene a Zinedine Zidane en el banquillo y el entrenador está convirtiéndose en la mayor súper estrella del equipo. Dejemos al lado a Cristiano Ronaldo, a Bale y a todos los demás, quien de verdad está sorprendiendo al mundo entero es el francés. Y eso que es difícil olvidar que fue uno de los mejores jugadores de su generación, pero como entrenador todavía está brillando más.